Cómo hacer un risotto de espárragos

Esta apetitosa receta de risotto con espárragos verdes es sin duda un plato muy refrescante y saludable, además de muy fácil de hacer. Las exquisitas yemas tiernas del espárrago, lo convierten en un vegetal de lujo, de apreciado sabor y suculenta textura, que elevará a bocado exquisito cualquier elaboración en la que lo incorporemos.

Tenemos la suerte de poder disfrutar de espárragos durante todo el año en el mercado, ya sea frescos en su plena temporada de abril a junio, o bien congelados. Si utilizamos éstos últimos nuestra elaboración tendrá igual éxito, dada la alta calidad de las verduras congeladas, que se refrigeran justo en el momento de su recolección.

Curiosamente, los espárragos fueron introducidos en la Península Ibérica por los romanos. De sabor afrutado y ligeramente amargos, pertenecen a la familia del ajo y la cebolla, con los que comparten propiedades diuréticas. Por esta razón, son aconsejables introducirlos en la alimentación de personas con dolencias varias como la gota, el eczema o algunas afecciones del riñón.

El truco de este risotto de espárragos verdes consiste en incorporar las puntas de los espárragos al caldo de verduras en plena ebullición, añadiendo la parte restante de los espárragos troceada al sofrito. De esta manera nuestra receta se empapará totalmente del característico sabor de este vegetal.

Perfecto como primer plato, esta receta es apta para vegetarianos y para personas preocupadas por su línea.

Aprovecha los productos de temporada y sácale su mejor partido con sabrosas recetas como este risotto de espárragos verdes.

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Receta de risotto de espárragos verdes

Ingredientes:

400 gr. de arroz para risotto Scotti
300 gr. de espárragos verdes
1 cebolla
2 dientes de ajo
100 ml. de vino blanco
1 litro de caldo de verduras
10 gr.  de mantequilla sin sal
50 gr. de parmigiano rallado
150 ml. de aceite de oliva virgen extra
Pimienta blanca
Sal

Elaboración:

Reserva un espárrago entero y corta en dados pequeños el resto, dejando aparte las puntas.

Pon a hervir el caldo de verduras y cuece en él las puntas de espárragos. Al final del proceso, recógelas con una espumadera y resérvalas.

Pela y pica muy menuda la cebolla y los dientes de ajo. En una cazuela o sartén antiadherente con base ancha y bordes de media altura, añade un poco de aceite de oliva y póchalas a fuego suave para que no se quemen, hasta que la cebolla esté transparente. Agrega  los espárragos troceados en dados y mantenlos al fuego durante unos minutos sin parar de moverlos.

Añade el arroz para risotto Scotti y tuesta el grano a fuego medio-alto entre 4-5 minutos, removiendo constantemente. Notarás que está listo porque comenzará a ponerse transparente. Vierte el vino blanco y deja evaporar hasta que no aprecies el olor a alcohol.

Llegado este punto, baja el fuego de nuevo. Es el momento de que añadas el caldo de verduras bien caliente, poco a poco, ayudándote de un cucharón y removiendo constantemente. Deja cocinar antes de incorporar cada toma de caldo, vigilando que la textura quede cremosa, ni muy seca ni muy húmeda. El proceso completo de cocción durará entre 15-18 minutos. Salpimienta en la última de las tomas de caldo, pero ten en cuenta que vas a usar un queso especialmente salado, para ajustar la cantidad de sal.

Cuando el arroz para risotto Scotti esté en su punto, al dente, retíralo del fuego y añade el queso parmigiano, la mantequilla y un hilo de aceite de oliva, removiendo vigorosamente para que se amalgamen todos los ingredientes. Tapa y deja reposar un par de minutos.

Sirve el risotto con las puntas de los espárragos como decoración y con un pelador saca unas láminas del espárrago crudo reservado y ponlas por encima.