Cómo hacer un risotto de pollo

Difícil es encontrar ingredientes que por sí mismos sean tan versátiles y admitan tantas combinaciones como el pollo y el arroz. En esta ocasión los vamos a cocinar juntos, dando como resultado un delicioso risotto de pollo. Podrás servirlo tanto como primer o segundo plato en un almuerzo, o como plato único en una cena.

Una receta tradicional muy popular que gustará a todo el mundo, incluidos los niños, ya que al utilizarse la carne de pollo deshuesada se lo zamparán en un abrir y cerrar de ojos. Un plato que tiene la ventaja de ser muy rápido de elaborar, con pocos y sencillos ingredientes. Aunque partiendo de esta receta básica puedes introducir otras aportaciones propias si lo deseas, ya sea alguna verdura o algún tipo de marisco.

El azafrán combina a la perfección tanto con el pollo como con el arroz, por esa razón es uno de las especias que utilizaremos, aportándole un bonito tono amarillo y un aroma que lo hará asemejarse a nuestra paella española.

Es muy importante elegir un tipo de arroz adecuado para esta elaboración, con un grano que absorba bien los líquidos y libere el almidón que dará cremosidad al plato. Por ello, el arroz para risotto Scotti de la variedad arborio es perfecto para llevar a tu mesa este rico risotto de pollo.

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Risotto de pollo

Ingredientes:

380 gr. de arroz para risotto Scotti
200 gr. de cebolla
1 cuarto trasero de pollo de corral deshuesado
2 diente de ajo pequeños
100 gr. de vino blanco
40 gr. de aceite de oliva virgen extra
80 gr de mantequilla sin sal
80 gr. de parmigiano rallado
1’8 l. de caldo de ave
Unas briznas de azafrán
Pimienta
Sal

Elaboración:

Trocea el pollo en cubos y salpimienta. Dóralo a fuego alto con una cucharada de aceite de oliva en una cazuela, preferentemente con base ancha y bordes de media altura pues es donde harás a continuación el risotto. Reserva la carne fuera del fuego.

Pela y pica muy menuda la cebolla y el ajo. Póchalos en la cazuela con el resto del aceite a fuego medio para que no se quemen, hasta que la cebolla esté transparente.

Añade el arroz para risotto Scotti y tuesta el grano a fuego medio-alto entre 4-5 minutos, removiendo constantemente. Notarás que está listo porque comenzará a ponerse transparente. Vierte el azafrán y el vino blanco y deja evaporar mientras remueves hasta que no aprecies el olor a alcohol.

Llegado este punto, baja el fuego de nuevo. Es el momento de que añadas el caldo de ave bien caliente, poco a poco, ayudándote de un cucharón y removiendo constantemente. Deja cocinar antes de incorporar cada toma de caldo, vigilando que la textura quede cremosa, ni muy seca ni muy húmeda. El proceso completo de cocción durará entre 15-18 minutos. Añade el pollo y salpimienta en la última de las tomas de caldo, pero ten en cuenta que vas a usar un queso especialmente salado, para ajustar la cantidad de sal.

Cuando el arroz para risotto Scotti esté en su punto, al dente, quítalo del fuego y añade el resto de mantequilla y el parmigiano rallado, lo que denominamos “mantecar“, removiendo vigorosamente para que se amalgamen todos los ingredientes.

Tapa y deja reposar el risotto un par de minutos. Decora con un poco de parmigiano extra para servir este risotto de pollo.